Publicado 12 sep 2026
Revisado 12 sep 2026

Primera capa: parar el sol
Protecciones exteriores, persianas y vegetación bien situada actúan antes de que el calor atraviese el cerramiento. Comprueba orientación, viento y mantenimiento; una solución eficaz pero imposible de limpiar termina abandonada.
- Marca las horas de sol directo.
- Prioriza los huecos más expuestos.
- Evita bloquear salidas o recorridos de evacuación.
Segunda capa: mover el aire con criterio
La ventilación cruzada funciona cuando hay diferencia de temperatura y un recorrido posible del aire. En episodios de calor intenso, abrir a cualquier hora puede empeorar el confort: compara la temperatura exterior con la interior.
Tercera capa: medir antes de reformar
Registra durante varios días temperatura, orientación y horario de uso. Si planteas cambios en envolvente, instalaciones o estructura, contrasta la intervención con un técnico competente y con las condiciones urbanísticas aplicables al municipio concreto.